"Epigrafista" es la persona aficionada o versada en epigrafía (y la epigrafía es la ciencia que estudia los textos escritos sobre materiales duros - piedra, metal).

La epigrafía nos pone en contacto con las ideas de nuestros antepasados sin intermediarios, sin manipulaciones. Los textos en papel, (que los estudia la paleografía), en cambio, de tanto copiarse suelen contaminarse con aportaciones de sus respectivos copistas.



Bienvenidos a mi mundo, al mundo de EL EPIGRAFISTA.

viernes, 4 de julio de 2014

MISTERIOS SIN RESOLVER.



Suelo insistir mucho a mis lectores en cómo la epigrafía puede ser un instrumento enormemente útil al servicio de otras ciencias para resolver determinadas cuestiones de índole histórica.
Sin embargo, no puedo negar que la epigrafía no nos da siempre respuestas, sino que también nos plantea preguntas, muchas de ellas, desgraciadamente, para las que no hallamos respuesta actualmente y quizá en algunos casos no encontremos respuesta nunca.

Como uno de los miles de ejemplos que podría poneros de esto, voy a comentaros la fotografía de la parte superior de esta entrada, que es de una reproducción de una estela funeraria, reproducción que me regaló mi amigo Gabriel Allende (que ya disfruta de su jubilación, pero que ha pasado gran parte de su vida entregado a la reproducción de esculturas en su propio taller, y a quien siempre estaré agradecido por las reproducciones que me ha regalado y por las interesantes conversaciones que mantenemos siempre que nos vemos).

La estela funeraria original se encuentra a unos dos kilómetros al noroeste de un pueblo de la Rioja llamado Villoslada de Cameros, sobre un "podium" de cemento que el ICONA construyó en los años ochenta para fijarla en el mismo lugar del hallazgo, un paraje llamado el cerro de San Cristóbal. Su estado de conservación es bastante deplorable, como puede observarse en la siguiente fotografía del original hecha "in situ" por D. Alberto Tamayo en 1997:


Es una estela pequeña, pues no llega a tener un metro de altura y apenas medio metro de ancho. Pero posee todos los elementos característicos de este tipo de monumentos funerarios: cuerpo rectangular, rematado en este caso por otro cuerpo triangular en cuyo centro aparece un típico signo astral (un disco de cinco radios). En el rectángulo se distinguen dos campos: el superior es anepígrafo y figurativo, con la representación de tres seres antropomorfos prácticamente idénticos (en cada uno se distingue la cara del cuerpo, quizá cubierto por una especie de túnica, y además aparecen los brazos en cruz, uniéndose los tres seres a la altura de los brazos -las manos no se distinguen- como si estuvieran realizando una especie de danza). 

En el campo inferior aparece enmarcada una inscripción en letras capitales latinas, hoy en día casi ilegible por la erosión a la que ha estado expuesto el monumento. Aunque algunas letras no son seguras, la inscripción, según se lee en la pequeña reproducción que hizo mi amigo Gabriel,  podría leerse así:

D · M · M · A P
F A P M E N V E
E V O P · A · O I A
O I T A N O E S E ·
A N N X I I

No cabe duda, por las características de estilo descritas, de que se trata de una estela funeraria, por lo que las tres primeras letras con seguridad son las abreviaturas de la expresión latina DIS MANIBUS MONUMENTUM (es decir: "Monumento - consagrado- a los dioses Manes). Pero a partir de aquí resulta imposible interpretar su lectura, excepto en la última línea, en donde se puede entresacar la expresión ANN(ORUM) XII (es decir: "de doce años") que nos revelaría la edad del difunto.

Y poco más. Seguramente el resto se trata de palabras o abreviaturas de palabras de la lengua indígena que se hablaba en la zona, de la que sabemos a través de otras fuentes que estaba ocupada por celtíberos, es decir, celtas "iberizados", que hablaban lengua celta pero que imitaban a los iberos en ciertos aspectos, como la escritura, pues los demás celtas en general desconocían la escritura. Los celtíberos en algunos casos usaron las letras latinas para escribir pequeños textos en su lengua sobre piedra, por lo que ese texto quizá nos informe del nombre del difunto y de la tribu a la que pertenecía, como solía ser la costumbre. Pero nuestro desconocimiento de las lenguas celtíberas actualmente es enorme, y sólo podemos conjeturarlo. Las tres figuras abrazadas del campo superior quizá representen a algunos dioses (o diosas) locales, pero realmente tampoco lo podemos saber con seguridad. Sí podemos afirmar por la comparación con estelas de este tipo, que  este monumento se debió de fabricar hacia el siglo II d.C. 

Casi todo en este monumento epigráfico, como en muchos otros,  son...misterios sin resolver.

2 comentarios:

  1. Sin duda una pieza fascinante. Perdonadme si, después de una lactura del conjunto, he elaborado una serie de suposiciones que sólo son eso, suposiciones.
    Si la inscripción sigue el modelo romano, es de suponer que en primer lugar vendría el nombre del difunto FAPMENVE o tal vez F(ILIO)APMENVE. En cuanto a las letras AP, que hay en la primera línea podrían ser una abreviatura de A(ram) P(osvit)?
    Más suposiciones: EVOP ·A·OIA podrian ser los dedicantes? Tal vez los padres.
    OITANOESE podría corresponder a la tribu: OITANOE(n)SE o quizás OITANO ES(SE)T.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por tu interesante comentario, Rosa Isabel. De tus suposiciones me quedo con la última: efectivamente la fonética de la palabra OITANOESE sugiere algún gentilicio del difunto (del tipo "hispalense" o similares) o tal vez la tribu a la que pertenecía. Pero tus otras suposiciones me parecen difíciles de aceptar, principalmente por la falta de signos de interpunción en las letras que sugieres que podrían ser abreviaturas de palabras latinas, cuando la propia inscripción los utiliza en algunos casos (¿por qué entonces no los usa en otras partes de la inscripción?). A falta de una respuesta mejor, sigo creyendo que tratan de reproducir en caracteres latinos una fonética de una lengua distinta al latín (precisamente es en la onomástica en donde se suelen mantener más los nombres propios y de parentesco de una lengua indígena frente a una lengua invasora). Bueno, esta respuesta no me satisface tampoco, así que mientras no tengamos más datos seguiremos con sólo eso...suposiciones.
    Un saludo de EL EPIGRAFISTA.

    ResponderEliminar