Para acceder al Foro Romano desde el Coliseo la entrada es el arco de Tito (aunque si queréis evitar colas, es mejor acceder al Foro desde los mercados de Trajano).
El arco de Tito, como podéis ver en la inscripción, fue dedicado por el Senado y el pueblo de Roma al "divino" emperador Tito, hijo del también "divino" emperador Vespasiano.
Conmemora la victoria de los romanos sobre los judíos, que se habían rebelado contra Roma aprovechando la confusión que siguió a la muerte de Nerón.
Los romanos sofocaron esta revuelta con contundencia, destruyendo el templo de Jerusalén (que ya nunca fue reconstruido, del cual sólo queda un muro, el famoso muro de las Lamentaciones).
En los relieves interiores del arco se aprecian escenas del saqueo del templo: observad cómo los soldados romanos sacan de su interior el gran candelabro de los judíos, símbolo de la religión judía. Muchos judíos decidieron abandonar Israel, asentándose por otros lugares del mundo antiguo: este acontecimiento tendrá graves consecuencias históricas, pues dio lugar a la gran diáspora judía, que durará hasta el final de la segunda guerra mundial con la creación del nuevo estado de Israel...¡menuda la que liaron Tito y Vespasiano!